Tocopillanos se capacitaron en soldadura y montaje de sistemas fotovoltaicos

Teniendo como horizonte aportar con nuevas competencias para el desarrollo laboral, Minera El Abra, filial de Freeport-McMoRan, en alianza con la Municipalidad de Tocopilla y Vetas de Talentos Mineros, capacitaron a hombres y mujeres de la ciudad de Tocopilla para adquirir conocimientos en técnicas de soldadura y montaje de sistemas solares fotovoltaicos.

Este programa benefició a 34 personas quienes, al cierre de un ciclo de 220 horas pedagógicas, recibieron en una ceremonia los certificados que pretenden mejorar su calidad de vida y las de su grupo familiar.

La lista de beneficiados y beneficiadas fue otorgada por la municipalidad quienes buscan mejorar la calificación de la mano de obra local y esto fue parte de lo que destacó el Alcalde de la comuna, Luis Moyano.

“Esta posibilidad de tener gente en soldadura, bienvenida sea; y la segunda variante tiene que ver que al interior de Tocopilla habrá paneles solares y no tenemos gente preparada, pero este curso que nos entrega El Abra permite que la oficina laboral del municipio pueda inscribir gente capacitada. El Abra es un gran aliado para Tocopilla y ojalá sigamos juntos por mucho tiempo más”, destacó el edil.

Los cursos se implementaron entre julio y agosto, en el marco de la política de responsabilidad social de Minera El Abra y se canalizaron a través de Sence, con apoyo del gobierno provincial, el municipio, el programa Vetas de Talento y Procap.

En esta oportunidad destacó el gran interés de mujeres en los cursos en temáticas que hasta hace poco eran lideradas por hombres. Una de ellas fue Sofía Castillo, quien calificó el curso de soldadura, como “entretenido y dinámico. Fue un taller accesible, es cosa de proponérselo y lograrlo. Estoy buscando trabajo y esta herramienta me da más posibilidades”, señaló.

Aracelly Moreno, llegó de Caleta Urco a tomar el curso de montaje de paneles solares fotovoltaicos, de vital importancia en su comunidad. “En mi caso, lo fotovoltaico es fundamental, porque en la caleta no tenemos energía eléctrica, entonces nos alimentamos con generadores o paneles solares. Entonces era importante saber cómo era el montaje, para después, hacerlo uno mismo”.

Por otro lado, Alfredo Varas, de 73 años, también aceptó el desafío de aprender, pues indicó que “la vida no termina tan fácil, uno no puede dejarse llevar por el tiempo, hay que aprovecharlo. Tomé este curso porque vi que era necesario para poder ayudar y ejercer otro tipo de actividad. Yo soy carpintero y ahora puedo combinar ambas cosas”, dijo.

Las familias también marcaron presencia en la ceremonia de certificación, pues para todos significó un compromiso, como Luis Ossandón, quien acompañó a su esposa Elba Ángel. “Es un logro para ella y para su futuro. Asistía todos los días al curso desde las 9 de la mañana a las 6 de la tarde y yo la apoyaba en la casa, cuidando los niños y motivándola a seguir adelante”, enfatizó.

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